26 de febrero de 2014

Síncope en niños

Seguimos con entradas dedicadas a la cardiología en la edad infantil. Hoy le dedicamos la entrada a los síncopes, situación caracterizada por una pérdida de conciencia transitoria y autolimitada.

¿Qué es un síncope?
Es una pérdida de conciencia brusca y breve. El niños se pone pálido, deja de responder y pierde la fuerza pudiéndo caerse al suelo. Después, se recupera rápidamente, en un par de minutos y sin dejar secuelas. A veces, cuando el niño pierde el conocimiento, se pueden producir dos o tres sacudidas de las extremidades. El síncope se produce por una disminución transitoria del flujo cerebral.
Generalmente, antes del desmayo, el niño se siente mal, con náuseas, dolor abdominal, visión borrosa, sudoración o zumbido en los oídos. Estos síntomas pueden ayudar en el futuro para que el niño se de cuenta de que le va ocurrir y pueda evitarlo antes de desmayarse.


¿Qué tipos de síncope existen?
Existen diferentes tipos de síncopes en función de la causa que lo provoque.
- Síncope cardíaco: secundario a alguna alteración cardiológica.
- Síncope neuromediado: producción de reflejos inapropiados que producen frecuencia cardíaca baja, vasodilatación o ambos, provocando hipotensión y como consecuencia disminución del flujo sanguineo cerebral. Dentro de este grupo se encuentra el síncope vasovagal, que es el tipo de síncope más frecuente. Se produce por emociones, visión de sangre, dolor, calor, aglomeraciones y suele asociarse con palidez, sudoración, malestar, náuseas y frialdad de manos y pies antes de la pérdida de conocimiento. Otross síncopes que se incluyen dentro de este grupo son los que se producen con la micción, la defecación y con la tos.
- Síncope ortostático: se produce por una caída brusca de la tensión arterial. Puede producirse por pérdida de líquidos como en hemorragias, diarrea o vómitos, o el paso de estar sentado a de pie.
- Síncope hiperventilatorio: como su nombre indica se provoca por una hiperventilación, respirar muchas veces por minuto.
- Síncope convulsivo: episodio sincopal que se acompaña de movimientos de extremidades. No es lo mismo que epilepsia.

¿Cuando es necesaria la valoración por Cardiología Pediátrica?
- Cuando existen antecedentes familiares de muerte súbita
- Cualquier presíncope o síncope en pacientes con cardiopatía conocida
- Sincope estando acostado
- Síncope que se acompaña de dolor torácico
- Anomalías en el electrocardiograma o en la exploración física del niño (soplos)
- Síncope brusco sin síntomas previos
- Síncope vagal con episodios recurrentes que afecten a la calidad de vida


¿Qué hay que hacer en caso de síncope?
- Si conoce las situaciones que le causan los desmayos debe evitarlas o cambiarlas. Por ejemplo, no hay que incorporarse bruscamente cuando se está sentado o tumbado. Si el niño se suele marear cuando le sacan sangre adviértalo antes a la enfermera para que le tumbe durante la extracción.
- Cuando el niño comience a sentirse mal debe sentarse o tumbarse de inmediato para evitar el síncope y la caída. Es conveniente que respire lenta y profundamente.
- Si el niño pierde la conciencia es preferible tumbarle con las piernas elevadas y la cabeza de lado para que respire mejor.
- Cuando el malestar y la sensación de debilidad física hayan desaparecido se puede incorporar despacio. Si está tumbado, primero debe sentarse y después de unos minutos levantarse.
- Los niños con tendencia a presentar síncopes deben aumentar la ingesta diaria de líquidos, más aún si hacen ejercicio.

¿Es necesario tratamiento farmacológico?
En el caso de los síncopes de causa cardíaca está indicado iniciar tratamiento, y dependerá en función de las necesidades del niño.
Cuando se hace necesario el tratamiento farmacológico (bien por ser muy recurrentes, bruscos y sin sintomatología previa...) son útiles la midodrina, los betabloqueantes como el atenolol, y la fludrocortisona.

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